Las empresas Tacoma, Ingmar, Macroled y Bael en la mira por la venta de luminaria pública de baja calidad provoca un escándalo que llegaría a la justicia.
Alumbrado, barrido y limpieza. Las tareas más básicas de cualquier municipio en el país son también dispara
dores de grandes negocios que permiten que empresas presten servicios de calidad y otras aprovechen para provocar estafas y cobrar por servicios deficientes. Detrás de las tasas que pagan los vecinos de una comuna que conocen como el ABL, se esconden jugadores de un mercado que lejos de iluminar, oscurece.
En la provincia de Córdoba, Santa Fe, Misiones y Buenos Aires hay un escándalo en ciernes. Luego de una investigación, se detectó la venta de supuesto artefactos que tecnología led para iluminar los espacios públicos. El detalle es que, las luces que supuestamente deberían tener una mayor vida útil que las antiguas, se queman a los pocos meses. En otras palabras, a las pocas semanas ya son basura. La lista de las comunas que fueron “engañadas” es muy larga. Y las empresas detrás de ello son jugadores conocidos del mercado. Las apuntadas son Tacoma Argentina, Ingmar, Macroled y Bael.
En su sitio web, Tacoma se presenta como una empresa con 10 años de trayectoria en el mercado “brindando soluciones innovadoras en iluminación Led a nivel nacional”. Allí ofrecen luminaria de alumbrado público 3220 fotocélula – 150W, las mismas que aparecen ahora quemadas a las pocas horas.
En tanto, la empresa Ingmar dice tener 25 años “brindando soluciones y entre sus diversos rubros donde se incluyen redes de agua, redes de gas, redes de cloacas y desagües y, por supuesto, iluminación Led. En tanto, Macroled promociona una amplia variedad de artefactos para iluminación. También aparece en la lista de las empresas cuestionadas Bael, que tiene como principal rubro la venta de luminaria LED solar para calle con “alta eficiencia”.
Un intendente que prefirió mantener el anonimato contó que se tratan de «artefactos sin disipadores, sin tornillería interna y con componentes genéricos “ y advirtió que “inundan el mercado con promesas falsas de eficiencia y durabilidad”.
Y, además agregó que “bajo la apariencia de tecnología moderna, se esconden verdaderas estafas técnicas que comprometen el funcionamiento, la seguridad y la inversión pública.
Analizando más en profundidad, desde otra comuna de la provincia de Córdoba desconfían que los productos están diseñados para fallar a propósito y así generar la necesidad de volver a comprar y comprar. Una estafa interminable.
Desde la empresa Tacoma sostienen que no tienen ningún problema con las comunas a las que le prestan servicio y su titular considera que son versiones maliciosas sobre una realidad que no es tal como se la plantea
Entre las comunas donde operan estas empresas están Loma Alta, Sunchalles. Arequito, Las Rosas de la provincia de Santa Fe. Otro municipio afectado es Primero de Mayo de Misiones, General Pringles en Buenos Aires. Villa Chacal, Tuclame, Pilar, Embalse, Calchin todas en la provincia de Córdoba. A ellos se le suma Palo Negro en Santiago del Estero.
La difusión de estos casos puso en alerta a muchos municipios del conurbano bonaerense que se aprestaban a tomar contacto con estas empresas. El escándalo recién comienza, las consecuencias aun son una gran incógnita.